Diez ejemplos del papel de la psicología deportiva en el mundo del deporte

Como seres humanos que somos, las personas tendemos a conceptualizar y dirigir todo aquello que se nos cuenta. Forma parte de la adaptación al medio el dar intencionalidad a los mensajes que recibimos, emitiendo, queriendo o sin querer, juicios arbitrarios.

Un psicólogo sabe de la existencia de ese fenómeno y por qué ocurre. De ese modo, cualquier persona que asista a consulta de un psicólogo deportivo se encontrará con un profesional que evitará juzgar, manteniéndose en tercera persona, para encontrar la forma más útil de dar solución a la problemática que se presente. 

El deportista, entrenador, técnico, directivo o cualquier persona relacionada con el mundo del deporte encontrará en la consulta de un psicólogo deportivo herramientas científicamente probadas (la psicología es una ciencia del comportamiento humano) para dar solución a aquellas cuestiones que necesite mejorar en el entrenamiento o competición.

Estas herramientas tienen que ver con la modificación de la conducta, la creación e instauración de conductas incompatibles, la mejora del autocontrol y nivel de activación, la cohesión grupal o el hecho de crear rutinas competitivas, entre otras muchas.

A continuación, te exponemos una lista de diez razones de influencia positiva por parte del psicólogo deportivo en otras tantas situaciones que podemos vivir en el mundo del deporte.

  • Estado mental idóneo: Tan necesaria es la preparación técnico-táctica como la preparación mental para el momento de la competición, en la búsqueda del estado óptimo de funcionamiento.
  • El refuerzo: Reforzar a los jugadores en momentos oportunos es realmente importante para la mejora de su autoestima y es uno de los principios básicos del aprendizaje, ya sea psicológico, técnico o táctico.
  • Los objetivos: El psicólogo deportivo va a ayudar tanto al jugador como al entrenador a beneficiarse de la planificación adecuada. Los objetivos realistas y los pasos inteligentes para conseguirlos pueden reforzar el nivel de autoconfianza de los jugadores, mantener su motivación alta y evitar problemas de autoestima.
  • La cohesión grupal: El conocimiento de psicología grupal juega a favor de un ambiente de equipo orientado hacia un fin común. El rendimiento unificado es más exitoso que un equipo con divisiones internas.
  • Las autoinstrucciones: Las autoinstrucciones pueden utilizarse en el deporte para adquirir destrezas nuevas, para que la motivación aumente, para erradicar hábitos negativos, para la iniciación de la acción, para el mantenimiento del esfuerzo en situaciones extremas o cuando el foco atencional ha de mantenerse de forma sostenida en el tiempo. Además, las autoinstrucciones positivas sirven para potenciar la autoestima, la motivación, la atención, el rendimiento y ayudan a soportar mejor el cansancio al provocar que el sujeto se centrare más en la tarea.
  • El entrenamiento en imaginación: Es útil en la reducción progresiva de la ansiedad o para la relajación.
  • Control del estrés: Pese a que necesitamos que exista cierto nivel de estrés en la competición, el estrés puede ser un factor negativo para el rendimiento. La psicología deportiva puede ayudar a mejorar el control del estrés del deportista, por ejemplo, contribuyendo a que su estilo de vida sea lo menos estresante posible y facilitando que pueda compatibilizar todas sus obligaciones diarias. Además, también puede reducir la “presión” del deportista, influyendo en sus expectativas de rendimiento y centrando su atención en objetivos alcanzables.
  • Atención: Las técnicas atencionales son muy útiles para el buen rendimiento durante la práctica deportiva.
  • Gestión de emociones: Existen emociones facilitadoras de rendimiento. El estado emocional del deportista determina de forma directa su rendimiento en la competición. Generar emociones facilitadoras es un elemento clave en el buen funcionamiento deportivo de cada persona. Además, el psicólogo deportivo puede ayudar a los deportistas a usar las emociones negativas como la ira, el miedo o la decepción, en su beneficio.
  • Apoyo en la recuperación de lesiones: Lesionarse es uno de los momentos más duros en la vida de un deportista. El apoyo psicológico puede ser útil para aceptar una lesión y superar los malos momentos. El psicólogo puede aportar herramientas para volver de forma gradual al entrenamiento y mantener la motivación durante la rehabilitación. El caso del portero Sergio Asenjo, que ha superado cuatro roturas de cruzado en su carrera, es un ejemplo. Además, también tiene un factor crucial en la prevención de recaídas.

En líneas generales, aunque el estado actual de la psicología deportiva es positivo, el futuro que está por llegar lo es aún más.

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